marzo 30, 2010

Mala organización opacó presentaciones del FIA

La falta de organización y un plan de logística adecuado fue lo que, a criterio del público, dio al traste con el alto calibre de los espectáculos que se presentaron en el Festival Internacional de las Artes (FIA).

Así se desprende de una encuesta que Viva hizo en la página de La Nación en Facebook. En esta, se les preguntó a los lectores qué les había parecido la organización y los espectáculos del festival, que concluyó el domingo con los conciertos masivos.

La buena calidad de los artistas no estuvo en discusión. Pero la falta de organización, seguridad, policías de tránsito y, en general, la mala logística fueron el común denominador en las inquietudes de los lectores.

Los comentarios apuntaron sobre todo a los conciertos masivos que se realizaron en La Sabana, durante los dos fines de semana.

“El concierto de este sábado en la noche (Fito Paéz), fue un desastre a nivel de organización. La seguridad privada brillaba por su ausencia”, comentó Karla Serrano.

“En un evento así, hay que coordinar mejor el tema de la distribución y flujo vial. No hubo información a la mano para saber si había facilidades para discapacitados”, opinó Marco Garrido.

“Todo estuvo muy bien pero faltaron estañones de basura”, dijo, por su parte, Fernando Cuadra.

Otra de las quejas de los conciertos masivos fueron las tarimas VIP para invitados especiales.

Al público le pareció incorrecto que siendo un evento para todos se dieran ese tipo de privilegios, que, según afirma, fragmentó aún más las clases sociales y tapó la visibilidad de la tarima principal.

No obstante, otros asistentes, como Susana Pizarro, Óscar Méndez y Brayner Obando difirieron del resto de los lectores y le dieron un diez al FIA. Críticos opinan. Expertos en teatro, danza y música popular también dieron su opinión sobre el festival

“La logística de un festival es un asunto complejo, lástima que no se aprovechó plenamente la experiencia que el país había acumulado durante los últimos 20 años en esa materia. Puede que sea útil emplear los servicios de una compañía extranjera especializada para asesorar la contratación de los espectáculos y la programación del festival, pero no para organizar la totalidad de la empresa”, opinó Andrés Sáenz, crítico de teatro.

“En teatro, la mayoría de los espectáculos sí reunieron un alto nivel de calidad artística, pero faltó alguna muestra de teatro clásico, preferentemente del siglo de oro español. La oferta en danza fue más bien exigua y la música de arte estuvo ausente”, opinó Sáenz.

Alberto Zúñiga, experto en música popular, expresó que la oferta musical de esta edición superó por mucho a la de años anteriores.

“Creo que fue uno de los mejores festivales. Hace rato no se veía una tan buena (oferta musical) con artistas de calidad. Traer a Buika fue sorprendente. Las fusiones entre Néstor Torres, Son de Tikizia fueron apropiadas”, expresó Zúñiga.

“Me parece que a la trova local no le fue tan bien, pero es que es muy predecible porque los artistas presentaron lo mismo que presentan en otros escenarios y el FIA es una ventana que se deba aprovechar”, añadió.

“Artísticamente, fue un festivalazo. El teatro callejero y los espectáculos no tradicionales son cada vez mejores. Pero en Alajuela y en Limón había poca oferta musical nacional, poco clara, como por relleno”, sostuvo el crítico.

Para Marta Ávila, experta en danza, la oferta en música, teatro y danza fue satisfactoria.

No obstante, destacó que, a diferencia de los espectáculos teatrales, en danza contemporánea no hubo un grupo suficientemente fuerte. En flamenco consideró que la oferta fue muy buena.

“Faltó mucha organización, en los mismos teatros había que hacer muchas filas. Pero la convocatoria fue muy buena, había cientos de personas. Para todos los espectáculos había gente que quería estar”, concluyó Ávila